jueves, 16 de febrero de 2012

NotiPoli OFICIALES CUESTIONAN AL JEFE BLANCO

 Las declaraciones del flamante jefe de Policía Julio Blanco, señalando que “había muchos delincuentes disfrazados de policías” fueron interpretadas como una bofetada por una parte de la oficialidad.
    En sus primeras manifestaciones públicas el comisario Blanco también subrayó la necesidad de “aceitar” relaciones con los otros poderes del Estado, expresión que muchos registran  como un reclamo encubierto  por mayor presupuesto.
    “Con los gastos reservados la poli ya tiene suficiente”, vociferan los sacrificados funcionarios del Tribunal de Cuentas provincial.

            “ÉSTE SE HACE EL SÉRPICO”
     Pero lo más delicado es la irritación de muchos oficiales. Blanco advirtió que sería “implacable con los policías vinculados al delito”.
     Los uniformados con jerarquía sostienen que tales afirmaciones son una generalidad exagerada que lesiona el prestigio de todos los policías.
    “Este Blanco y sus amigos nunca se pusieron un uniforme. Así es fácil”, rezongó un comisario retirado que pidió mantener en el anonimato su identidad.
     En esta línea crítica, oficiales consultados cuestionaron el “estilo Frank Sérpico” de Blanco, es decir el policía infiltrado, o el policía disfrazado de civil, mimetizado como el personaje de Al Pacino. “Se mezclan con delincuentes, con buchones, gente de avería y se genera una confusión donde nunca sabemos quién es quién”.

                          LA RELACIÓN CON PÉREZ CATÁN
    Como todos recuerdan, el ex gobernador Mario Das Neves había calificado a Blanco de “parásito” e “inútil”.
    Y el entonces ministro Máximo  Pérez Catán le había pedido la renuncia. “El gobernador está insatisfecho porque nunca vas hasta el fondo”, le espetó Máximo.
    Una fuente intachable afirma que Blanco respondió: “Así que no voy a fondo…”, abrió su maletín y exhibió un documento gráfico que comprometía a un funcionario recontra ultradasnevista.
    Después de la reunión Blanco siguió al frente de Drogas Peligrosas como si nada hubiera ocurrido.
El sujeto al que hacíamos referencia es oriundo de Trelew, pero con ámbito de actuación comercial en la noche comodorense. Hoy ocupa un alto cargo en la privada del gobernador Martín Buzzi.
                                       MALESTAR   
    Más allá de la anécdota, es inocultable el malestar del sector administrativo de la Policía en Rawson que amenaza con medidas de fuerza. Y es inocultable la fragmentación y las feroces disputas internas que sufre la oficialidad policial en el Chubut.
   También vale subrayar que el poder político sufre serias dificultades para conducir, para superar las manifestaciones anárquicas y neutralizar los graves delitos, algunos aberrantes, que cometen algunos cuadros de la fuerza policial.-

No hay comentarios:

Publicar un comentario