martes, 27 de noviembre de 2012

Cultura metalúrgica HOMENAJES AL LOBO VANDOR


 El senador Aníbal Fernández acusando de traidor a Hugo Moyano y comparándolo con el ex secretario general de la UOM y la CGT Augusto Timoteo Vandor, desató actos de desagravio por parte del gremio azul y de las dos centrales obreras. Los homenajes se realizan hoy.

El Lobo Vandor, personaje singular en la vida argentina en la década del 60, dejó como mandamiento en el movimiento obrero organizado la práctica “apretar para arreglar después”, definió la identidad corporativa de las organizaciones gremiales y se constituyó junto a José Ignacio Rucci y Lorenzo Miguel, en síntesis política y símbolo de la burocracia de los aparatos gremiales.

                                                  VIOLENCIA POLITICA
En un contexto de inusitada violencia política que comenzó en 1955 con el bombardeo contra civiles indefensos en Plaza de Mayo, la masacre en los basurales de José León Suárez, la Resistencia Peronista, persecuciones, cárcel, tortura y muerte de militantes y la cooptación de gremialistas por parte de gobiernos militares, Vandor fue muerto por guerrileros peronistas en la sede de la UOM el 30 de junio de 1969.
Un año después se adjudicó el hecho el Comando Montonero Emilio Maza del Ejército Nacional Revolucionario ENR.

                                                                         SEMIDIOSES
El Lobo Vandor
 Intentando comprender las motivaciones de los homenajes que recibe el Lobo en estas horas, debe señalarse que Vandor y sus sucesores José Ignacio Rucci y Lorenzo Miguel, tienen la consideración los grandes referentes históricos, casi semidioses en la Unión Obrera Metalúrgica y en los aparatos gremiales tradicionales. Se trata de una herencia cultural de “los meta”, germinada a partir de la autovaloración del gremio azul que se constituía en el centro de gravedad de “la patria metalúrgica”.

José Ignacio Rucci, UOM, CGT.
 
En los 70 la UOM, gremio de la producción, era El sindicato estratégico.
Después de la desarticulación y destrucción de la estructura productiva nacional aplicada por Carlos Menem,con la clase trabajadora diezmada, la caracterización de “estratégico” se aplica a los gremios de servicios. Por citar el ejemplo más destacado: el gremio Camioneros.
Lorenzo Mariano Miguel, último gran Idolo de la UOM

Si alguien desea verificar la devoción metalúrgica hacia Vandor, Rucci y Lorenzo Miguel, basta conversar unos minutos con el diputado provincial de Puerto Madryn, Vicente Jara.

                                                               LA VOLUNTAD
Lo que sigue es fragmento del Tomo I páginas 316 y 317 de “La Voluntad, una historia de la militancia revolucionaria en la Argentina”, de Martín Caparrós y Eduardo Anguita.

 Ya en 1966, perón dijo que había que acabar con el Lobo Vandor. En una carta que le mandó a José Alonso, lider del sindicato textil en enero de ese año, le escribía que “el enemigo principal es Vandor y su trenza… hay que darles con todo y a la cabez, sin tregua, ni cuartel. En política, no se puede herir, hay que matar, porque un tipo con una pata rota hay que ver el daño que puede hacer… Deberá haber solución y definitiva, sin consultas, como ustedes resuelven allí. Esa es mi palabra y usted sabe que Perón cumple”.

                                                          MONTONEROS
Los que decidieron hacerlo fueron ocho miliatntes del peronismo revolucionario que después formarían la organizacón Descamisados que, a su vez, se integraría a los Montoneros a fines de 1972. Uno de ellos contó toda la operación en el semanario montonero El Descamisado a principios de 1974; aunque nunca se confirmó, es probable que fuera Dardo Cabo, que en ese entonces lo dirigía  que, en 1969, recién salido de la cárcel, integraba el grupo de los proto- Descamisados.

Este grupo tomó su decisión en setiembre de 1968, cuando las direcciones sindicales vandoristas entregaron la huelga petrolera de Berisso y Ensenada.

En enero de 1973, Perón contaría en una entrevista al diario Mayoría que él había mandado a llamar a Vandor en abril de 1969, y le había dicho que lo iban a matar: “Yo le dije: a usted lo matan; se ha metido en un lío que a usted lo van a matar. Lo mataban unos o lo mataban otros, porque él había aceptado dinero de la embajada americanan y creía que se los iba a fumar a los de la CIA. ¡Hágame el favor! Le dijo: ahora usted está entre la esspada y la pared: si uste de falla al Movimiento, el Movimiento lo mata; y si uste le falla a la CIA, la CIA lo mata. Me acuerdo que lloró. Le dijo: usted no es tan habilidoso como se cree, no sea idiota, en esto no hay habilidad, hay honorabilidad, que no es lo mismo”.
Pero en julio de 1969, pocos días después de la muerte del Lobo, le escribía a Antonio Caparrós que en ese omento Vandor estaba cumpliendo “bien e inteligentemente” una misión del Comando superior y que de ahí se podía inferir quiénes lo habían matado. Nada le pasó cuando actuaba por sí, dentro de sus propias aspiraciones y cuando comenzó a actuar al servicio de la conducción del Movimiento fue asesinado. Esto quiere decir que sus asesinos no son peronistas aunque haya algunos que lo hayan odiado, y sí quiere decir que el asesinato se ha gestado y organizado entre nuestros enemigos”.

                    OPERATIVO JUDAS
En marzo de 1969 el grupo de ocho se redujo a cinco militantes que se comprometieron a entrar al edificio de la UOM, en Rioja 1945, y no salir hasta haber matado a Vandor. Lo llamaron “Operativo Judas”.
Las armas que tenían –varias de ellas compradas- eran mediocres: dos pistolas 45, un revólver 38, otro 32, una pistola 22 y cinco metralletas caseras calibre 22. Además llevaban tres kilos de trotyl: se habían jurado que, en el peor de los casos, si estaban seguros de que Vandor se encontraba en el lugar pero no lo encontraban, volarían todo el edificio, con ellos mismos adentro.

“¿Por qué salió redondo? Sabíamos que el armamento era pobre: también sabíamos que éramos pocos, porque adentro había más de cuarenta personas. El aparato de seguridad de ellos lo veíamos bartolero: muy celoso por momentos, pero sin ninguna precisión. Pero del lado nuestro sabíamos que había tres elementos que iban a definir la operación: 1) cómo meternos; 2) la sorpresa; 3) la rapidez y decisión.”
El grupo de cinco mantuvo un secreto absoluto sobre sus proyectos. Era peligroso que cualquiera los conociera pero, además, sabían que dos tentativas anteriores de matar a Vandor fracasaron porque él se enteró y compró a los implicados.

                                LA OPERACIÓN
“Empezamos a las 8 de la mañana del 30 de junio y pensábamos estar en la sede de la UOM a las 10.
De los cinco, sólo dos sabían manejar, si les pasaba algo teníamos que volver a pata. Había un compañero que nos estaba esperando a las diez en Parque de los Patricios; él tenía que relevar la llegada de Vandor. Nos aguantó en la esquina una hora y veinte.”
Los cinco dejaron el coche estacionado a la vuelta del sindicato, solo y en marcha. Entraron en el edificio diciendo que eran policías que venían a traer una citacón judicial para Vandor; uana vez adentro sacaron las armas y empezaron a buscar oficina por oficina hasta que encontraron la del secretario general. Cuando Vandor trató de encerrarse, le pegaron varios tiros y, aprovechando la confusión, se escaparon. Para cubrir su huida, detonaron una granada.
"Rucci traidor, saludos a Vandor", fue consigna de las formaciones especiales.

                          COMANDO EMILIO MAZA
“Tampoco habíamos pensado mucho si nos íbamos a adjudicar la operación o no; en realidad, porque todos habíamos creído que de ahí no salíamos vivos.” Recién un año después, un Comando Montonero Emilio Maza del Ejército Ncional Revolucionario (ENR) se adjudicó la muerte de Augusto Vandor.
Ese mediodía tenía que almorzar con el coronel Prémoli, secretario de Información y enviado de Onganía, con quien estaba negociando una nueva alianza entre los sindicatos y el gobierno que podría haber cambiado el curso de los acontecimientos. Al día siguiente se cumplió un ahuelga general que había convocado la CGT de los Argentinos con gran seguimiento obrero. Como respuesta, el gobieno declaró el estado de sitio y atribuyó la muerte de Vandor a “unplan subversivo de ideología perfectamente determinada, que trata de cambiar nuestra forma de vida”, según el ministro de Interior.
 El 4 de julio, el gobierno clausuró el periódico de la CGTA e intervino la mayoría de sus gremios. Hugo cantidad de razzias y detenciones  Raimundo Ongar, acusado de complicidad en la muerte de su rival político, estuvo encarcelado hasta fin de año. Era su secta detención en doce meses, y fue la más larga.

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