miércoles, 16 de enero de 2013

La Trochita FUNCIONARIOS DE BUZZI GENERAN CONFLICTO NACIONAL


   Martín Buzzi enfrenta la amenaza de un paro nacional de la Unión Ferroviaria y La Fraternidad, producto del conflicto que generó el despido de seis trabajadores contratados del Viejo Expreso Patagónico La Trochita que une Esquel con El Maitén, en la región cordillerana Norte de Chubut.
Se trata de un ferrocarril provincial, de trocha angosta, una reliquia ferroviaria que realiza viajes semanales o quincenales para turistas extranjeros, en su inmensa mayoría.

                 RAMAL CERRADO
El ramal de trocha angosta pertenecía al ferrocarril General Roca; originalmente unía las localidades de Ingeniero Jacobacci, Sur de Río Negro y Esquel, Norte de Chubut. El ramal fue cerrado a principios de los 90 por el gobierno de Carlos Menem, todos los empleados de FFCC fueron despedidos y quedaron en condición de aislamiento e incomunicación los pobladores rurales de la precordillera, que en esas inmensidades tenían al trencito como único medio de transporte público.
En el proceso de cierre del ramal, jamás intervinieron la Unión Ferroviaria, ni La Fraternidad. Los gremios abandonaron a su suerte a los trabajadores.

A finales de aquella década, en el gobierno chubutense del radical Carlos Maestro, La Trochita fue recuperada parcialmente con viajes periódicos para turistas entre Esquel y El Maitén. En este pueblo se encuentran los talleres del tren a vapor donde intervienen con  labores casi artesanales los especialísimos torneros, mecánicos, carpinteros y ferroviarios de oficios varios que sostienen el singular ferrocarril. 


En el gobierno de Mario Das Neves (2003 – 2011) el Estado realizó una inversión en infraestructura y en los empleados, incorporando al grueso de los trabajadores a la planta permanente del Estado provincial y firmando un Convenio Colectivo de Trabajo con la seccional Chubut Asociación Trabajadores del Estado, aun en vigencia.
En los últimos años el ex vicegobernador Mario Vargas y el ex diputado Menem Fernández, ambos de Esquel, promovieron la afiliación a los gremios La Fraternidad, maquinistas, y La Unión Ferroviaria. La promoción de las bondades de la Unión Ferroviaria se realizaba en simultáneo con el asesinato de Mariano Ferreyra en la estación Avellaneda y el encarcelamiento del secretario general José Pedraza.

Vargas y Fernández también estimulaban la creación de un ente mixto (estatal y privado) para administrar La Trochita y el Centro de Deportes Invernales La Hoya. La vieja fórmula, aun en gestión, invita al Estado a realizar las inversiones y pagar los sueldos de los empleados, y a los empresarios turísticos privados a llevarse las ganancias.

                        EL CONFLICTO
A finales de 2011 los ya afiliados a los gremios ferroviarios presionaron sin éxito para conseguir el reconocimiento gremial y la equiparación salarial con los trabajadores ferroviarios nacionales. El tren turístico La Trochita realiza viajes semanales o quincenales.
 En diciembre pasado realizaron un paro sorpresivo suspendiendo un viaje programado y vendido a los turistas.
La respuesta del gobierno fue despedir a seis empleados contratados.

                UNA GUACHADA
A la conciliación obligatoria declarada por el gobierno provincial asistió en representación del empleador el ganadero Pedro Zudaire, ministro de Ganadería y Pesca y responsable de La Trochita, elegido por el ministro nacional Norberto Yauhar.
Zudaire, directivo también de la Sociedad Rural, les dijo a los ferroviarios que “ustedes nos hicieron una guachada y nosotros les respondemos con otra guachada”.
Zudaire fue a resolver un problema gremial y generó un paro nacional ferroviario.
 El conflicto, claro, se profundizó y los empleados desacataron la conciliación, volvieron a las medidas de fuerza y recurrieron a los gremios a nivel nacional que declararon el “paro nacional”.
A su turno y sucesivamente los funcionarios de Buzzi cometieron torpezas que contribuyeron a complicar la crisis. Por ejemplo, el gobernador a cargo Gustavo Mac Karthy que viajó a Esquel, recibió a los huelguistas, se sacó fotos y luego se quitó el lazo trasladando la solución para el día “que vuelva el gobernador de vacaciones”.
Luego intervino Miguel Montoya, vicejefe de Gabinete, que llamó nuevamente a la conciliación pero convocó sólo a ATE, gremio que es repudiado en la estación Esquel del tren, centro del conflicto. La audiencia fracasó.

                      INCERTIDUMBRE
Finalmente por supuestas recomendaciones de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte, el gobierno provincial licenció a parte del personal y anunció la realización de “reparaciones”.
La decisión generalizó la zozobra, despertó repudio en los empleados y sospechas casi paranoicas del intendente y algunos concejales que se hicieron públicas. Los funcionarios municipales creen que la paralización de La Trochita es una maniobra del gobierno provincial que castiga al municipio por resistirse a la instalación de emprendimientos mineros en Esquel y la comarca andina.

                                      LA MAÑANA
Hoy en su programa “La mañana”, Víctor Hugo Morales entrevistó al jefe de La Fraternidad Omar Maturano. Omarma, que le dicen, acusó al gobierno de realizar un lock out patronal para cerrar la empresa.
También clamó porque los empleados “no tienen Convenio Colectivo”. Finalmente el sindicalista, advirtió que quedarán sin trabajo 66 familias y que quedarán aisladas porque el tren es el único medio de transporte que tiene Esquel. De allí surgió la declaración del paro nacional.
Insatisfecho, Víctor Hugo habló luego con el ministro “Coordinador” Ricardo Trovant. Pese a que el periodista preguntó y repreguntó no pudo desentrañar los motivos del conflicto y mucho menos decodificar la posición del gobierno. Trovant dejó claro que la huelga responde a un problema de encuadramiento sindical y sin querer puso de relieve la torpeza del gabinete que encabeza.
Hoy el Ejecutivo no encuentra cómo desactivar un conflicto doméstico, seis despidos sin causa, que instala a Martín Buzzi en el plano nacional del desacierto.

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             SINDICALISMO EMPRESARIO
 Omar Maturano (que el ministro de Trabajo Carlos Tomada identifica como “Omarma”), es socio en la empresa de diseño Signobaires. También son accionistas Simón Ariel Coria, Carlos Domingo Visciarelli, Agustín Clemente Special, Miguel Ángel Fontanarrosa y Héctor Gustavo Volpi, todos dirigentes de La Fraternidad. La empresa que, entre otras actividades, se dedica a la señalética, tiene contratos por carteles, mapas y señalización de estaciones con Ferrovías y la línea Belgrano Sur, es decir, sella contratos con las empresas que ubican al sindicato en un espacio, por lo menos, dudoso. (Diego Rojas  (  @zonarojas )  es periodista. Redactor Jefe de Revista Veintitrés. Autor de ¿Quién mató a Mariano Ferreyra? (Editorial Norma).
José Pedraza, el jefe de la Unión Ferroviaria, el otro sindicato en conflicto, está preso acusado de instigador en el asesinato del joven militante del PO Mariano  Ferreyra.

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