viernes, 1 de febrero de 2013

Aclaraciones ociosas "NUNCA FUI DE LOS MONTONEROS"



Avanza el acuerdo entre el gobierno y los trabajadores de la salud pública para la consagración del Convenio Colectivo de Trabajo.
Sáez se "despega" de la Tendencia. No hacía falta.
 Los empleados que participan de las negociaciones destacan el buen humor, la sonrisa odontológica del secretario de Salud Carlos Sáez y sus anécdotas sobre su militancia política estudiantil en la ciudad de La Plata en los convulsionados años ‘70.
“Yo militaba en la Juventud Peronista”, pero nunca fui de los Montoneros, ni cerca de los Montoneros”, dice y reitera el doctor para dejar las cosas bien en claro.

Los compañeros más observadores que participan de las reuniones no se animan a preguntarle en qué sector se encuadraba aquel estudiante de Camarones.
¿Habrá sido militante de la Jotaperra que comandaba José López Rega?, ¿de la juventud del Comando de Organización del fascista Alberto Brito Lima?, ¿o de la juventud de derecha de Guardia de Hierro?, ¿o de la CNU, Confederación Nacionalista Universitaria, de Alejandro Giovenco?

Vamos con una muy breve referencia histórica sobre la JUP, a la que juran, dos veces, haber pertenecido el doctor Sáez, pero también la Tía Graciela Di Perna, el Turi Hernández, Blas Meza Evans (¿?), el Pinda Fernández Vecino (¡!)…
Pero como dice Peter Capusotto en American Psychobolche “nunca te rías del pasado de nadie”.

                                 LUCHA IDEOLÓGICA Y POLÍTICA

La JUP, la Juventud Universitaria Peronista, brazo universitario de la Jotapé, a partir de su creación en 1973 ganó la conducción de la casi totalidad de los centros de estudiantes de todas las universidades estatales. Una marea de jóvenes de distintos orígenes y de todas las condiciones sociales abrazó la causa peronista.
La militancia no era rentada. No existía el esquema de punteros y funcionarios.

 El jefe de la JUP era José Pablo Ventura.

En  el lanzamiento de la agrupación, en simultáneo con la victoria de Héctor J. Cámpora, dieron el marco ideológico y político con su presencia los dirigentes Rolando  García, Rodolfo Ortega Peña, Arturo Jauretche y el sacerdote Carlos Mugica.
En aquel acto, consignaba el diario “La Nación”, se señaló que la JUP “surge fundamentalmente para instalar las luchas del estudiantado en el proceso de liberación nacional que lleva adelante nuestro pueblo, expresado políticamente por el Movimiento Peronista."

                                                            LA BANDA PÚRPURA
                         
En La Plata, la JUP se constituyó por la fusión de las organizaciones estudiantiles peronistas más importantes de “Ciudad Eva Perón”: la FURN, Federación Universitaria de la Revolución Nacional, donde militaron Néstor Kirchner y Carlos Kunkel, y el FAEP (Frente de Agrupaciones Eva Perón, a la que adhirió Cristina. 
Jerónimo García fue militante del FURN en la Facultad de Derecho. Cayó preso en la dictadura y estuvo detenido en La Cacha, uno de los centros clandestinos del horror del “Circuito Camps”.
Néstor Kirchner fue parte de la tercera generación de militantes del FURN e integró la Banda Púrpura, una especie de grupo de choque de la organización y se destacó por su voluntad de “ir siempre al frente”, según coinciden sus compañeros.
La denominación de Banda Púrpura parece una evidente chicana hacia los radicales universitarios de Franja Morada.

José Pablo "Tala" Ventura en 1973, a los 22 años.
Además de dirigente universitario, Ventura, también fue un cuadro de conducción de Montoneros y en tal condición participó del anuncio del paso a la clandestinidad de la organización guerrillera en setiembre 1974, después de la muerte de Juan Domingo Perón. Formularon la decisión, en el contexto de la masacre que desplegaba la Alianza Anticomunista Argentina (López Rega), los dirigentes montoneros Mario Firmenich, Juan Carlos Dante Gullo de las Jotapé Regionales,  Enrique Quique Juárez de la Juventud de Trabajadores Peronistas, JTP, Adriana Lesgart, de la Agrupación Evita y José Pablo Ventura por la JUP.
El 11 de diciembre de 1974 Ventura cae detenido portando un arma de guerra y es puesto a disposición del Poder Ejecutivo Nacional, como se decía entonces; siete meses más tarde acepta la opción de abandonar el país y exilarse en México. A partir de marzo de 1976 retorna al país clandestinamente para reincorporarse a su organización.
El 4 de enero de 1977 en Santa Fé, fuerzas del Ejército Argentino se instalan con armas pesadas mientras helicópteros artillados ametrallan y bombardean la vivienda en la que se encuentran Ventura, dos compañeras y el hijo de una de ellas de tan solo seis meses de edad. En el fragor del tiroteo, la madre del bebé sale de la casa y logra ponerlo a salvo en un zaguán de la vecindad, pero es acribillada en su intento de regresar a la vivienda. Antes de ser abatido, Ventura destruye toda la documentación para evitar que caiga en manos del enemigo.
 El diario Clarín del 7 de enero de 1977 decía que Ventura  activaba en el ámbito universitario en su condición de ideólogo y director de la acción psicológica a desarrollar en el estudiantado...”.
El cuerpo de José Pablo Ventura fue identificado en una fosa común por el Equipo de Antropología Forense en 1984.

Respecto a la pertenencia de los universitarios a las organizaciones armadas, los periodistas Fernando Amato y Christian Boyanovski Bazán, señalan en su libro “Setentistas” queen realidad Montoneros eran todos, porque esa agrupación termina asumiendo la conducción de la Jotapé, que agrupaba en su seno a todas las agrupaciones universitarias, barriales, los movimientos villeros…”.


                  DE OSVALDO SALA A NÉSTOR KIRCHNER
Pero aquel Carlitos Sáez estudiante no era de la JUP, ni de las facciones de ultraderecha, ni nada de eso.

Mucho menos respondería a la conducción del “Loco” Rodolfo Galimberti, secretario de la Juventud Peronista hasta abril de 1973, que fue censurado por Perón por anunciar la creación de las "milicias populares".

Es más seguro que cuando estudiante, Sáez haya aplicado los consejos más conservadores del Perón del año 45: De la casa al trabajo y del trabajo a la casa.

Ya como médico, Carlos Sáez se integró a la “sociedad madrynense” y al sector más liberal del peronismo: la agrupación del Pelado Osvaldo Sala (ex senador nacional). Como dirigente del “salismo”, abrazados al menemismo, Sáez fue secretario de Salud del gobierno de Fernando Cosentino, que había volteado al gobernador Néstor Perl, y fue parte activa en el más severo ajuste que sufrieron los chubutenses y el Estado provincial.
Hoy reciclado en kirchnerista y guiado por otro de origen liberal impuro, Carlos Eliceche, tiene la enorme responsabilidad de acordar con los empleados de Salud el Convenio Colectivo de Trabajo, la más alta pretensión de muchos de los trabajadores del Estado en estos días.

1 comentario:

  1. otro chanta que pretende vender una historia que no le corresponde, y van.... Para ellos la letra del tango AS DE CARTON , que los retrata impiadosamente, "Contando sus proezas en un boliche
    un guapo que de grupo se hizo cartel,
    a giles engrupía pa' chupar de ojo
    con famosas hazañas que no eran de él.
    Conocedor de frases y de modales
    de la jerga fulera del arrabal
    les contaba combates fenomenales
    en que siempre jugaba rol principal.

    Pero cayó una noche un veterano
    cuando éste hacía los cuentos de folletín
    y arrancó la careta al falso guapo
    dejándole la propia de malandrín.
    "Vos cebabas el mate en una timba
    que en la cueva tenía don Melitón
    y fuiste mandadero e' los cafiolos
    y venís áhura a contarla de gran matón".

    "Te llamaban el ganso, porque de otario
    tenías bien ganada tu credencial
    y tu chanza mejor fue aquel prontuario
    por ladrón de gallinas en un corral".
    Y a rematar la suerte cayó al boliche
    la mujer del famoso as de cartón
    y diciéndole "fiera, rajá pa' adentro,
    ¡barreme bien la pieza! Cuidá el buyón."

    (hablado)
    Y el que contaba sus hazañas entre infelices
    de reñidas peleas que dominó
    murmurando entre dientes refunfunea:
    "Ya no habemos más guapos, viejo...
    (¡qué le vas a hacer!)
    ¡Todo acabó!

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