lunes, 1 de abril de 2013

Mario Abel Amaya NECIOS Y ZORROS EN EL JUICIO




La presencia de José Lizurume y de Mario Cimadevilla en el acto del 24 de marzo en Rawson obedeció únicamente al homenaje a Mirddyn Evans, papá de María Rosa Evans, fusilado por accidente en la mañana del golpe de Estado. 

María Rosa es una respetada vecina de la ciudad, querida por mucha gente y destacada dirigente radical.
En 1976 Mirddyn trabajaba de noche en la textil Prenil; las ruinas de la fábrica están junto a la cooperativa eléctrica de Rawson.
Culminada la jornada de trabajo en la madrugada del 24 de marzo de 1976,  ignorando los acontecimientos nacionales, Evans regresaba a su hogar en su Fiat 600 y al pasar por la esquina de Casa de Gobierno no escuchó la voz de alto de los marineros de la Armada que ya había ocupado el centro cívico de Rawson. Las balas de fusil mataron al instante a Mirddyn Evans.
Recién en el gobierno municipal de Pedro Planas, en 2004 el vecino Evans recibió un homenaje. Antes los intendentes Daniel García, el marino Magin Ventura, claro, Pablo Helmer y Luis De Hernández habían ignorado cada 24 de Marzo y a cada una de las víctimas.
Lizurume chamuya. Descree de los testimonios de Solari Yrigoyen y Raúl Alfonsín
 Al día siguiente del homenaje a Mirddyn Evans, en el contexto del juicio por el crimen de Mario Abel Amaya que se celebra en Rawson , el ex gobernador José Luis Lizurume  dejó clara su posición política en defensa de Luis García, el médico del Servicio Penitenciario Federal acusado de encubrir los tormentos que arrastraron a Amaya a la muerte.
Lizurume pretende derrumbar el testimonio de Solari Yrigoyen, referencia histórica de la UCR, testigo y víctima de la represión. Solari Yrigoyen aun sufre las secuelas de la bomba instalada por las 3A en su automóvil que casi mutila una de sus piernas. Y el pecho y la espalda de Solari tienen las marcas dejadas por las torturas.
Pero Cacho Lizurume no le cree, quedando en evidencia como necio.

El zorro presidente de la UCR Chubut, y senador de la Nacion, Mario Cimadevilla envió a su socio político Roberto Risso a defender al acusado de encubrir torturas.
Risso es diputado provincial como Lizurume.
Cimadevilla, la derecha del radicalismo por si había dudas, guarda silencio, debe rumiar insultos “contra los zurdos” y manda a decir que todo esto es una operación de Mario Das Neves.
Por lo menos se consuela con la protección de diario El Chubut, que ignora el juicio, igual que los medios de comunicación dominantes, que la burocracia nacional, provincial y local de la UCR que evita debatir valores y principios ideológicos y elije barajar listas de candidatos para las próximas elecciones y para las que vienen después.-

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