jueves, 20 de junio de 2013

MAMARRACHO



El fallo de la Corte es un mamarracho. No califico para medirlo jurídicamente. Lo mido como ciudadano: El Poder Tribunal es oscuro y de casi imposible acceso para los ciudadanos de a pie. Es ineficiente, sus servicios son malos, lentos o nunca llegan. Víctimas que tardan largos años en conocer las sentencias a sus victimarios (o no), defensores   (oficiales) que no conocen a sus defendidos, cautelares que salen con fritas cuando el beneficiario es poderoso, pero nunca llegan cuando el que la necesita no tiene plata en los bolsillos.

Trabajé en un centro de asistencia a víctimas de delitos penales. Las víctimas (casi siempre humildes), se quejaban por la vulneración de sus derechos en los tribunales. Ahora, muy a menudo visito cárceles. Los presos, viven quejándose del ninguneo que padecen por parte del Poder Tribunal. En esos recintos, el maltrato es seguro cuando el que acude es de bajos recursos.

Ese Poder tiene un órgano, digamos, de gobierno, que es el Consejo de la Magistratura. El Gobierno Nacional impulsó un proyecto que me otorga la única posibilidad que tengo yo, que no soy abogado, de incidir en algo, en ese Poder Judicial. La Corte, falló a favor de su caracter aristocrático y corporativo. Pasan los artistas, quedan los juristas.

¿Qué debe hacer el Gobierno frente a esto? No lo se. Supongo que deben estar pensándolo desde antes de que nosotros conozcamos el fallo ¿Eso quiere decir que Cristina ya tiene todo resuelto? No necesariamente. Esa es una ilusión muy recurrente entre cierto kirchnerismo. "Esperemos a ver qué dice La Jefa", te mandan, con expectativa. Como si en la Casa Rosada, no supieran interpretar lo que dice la calle.

¿Qué debemos hacer nosotros, los militantes, la gente de a pie? Salir de la impavidez. Sacarnos la modorra. Pelearla. Rehacernos al calor de la contienda política, que no abriga mejor que la estufa y la tele encendida, en 678; pero nos reconstruye, y hace posibles las transformaciones. El kirchnerismo no es una embajada en Noruega, el Kirchnerismo no es Jorge Coscia, hay que dejar a un costado el gesto de indignación y el comunicado de repudio. Las organizaciones políticas, no son un Ministerio, por mucha que sea la mímesis entre partido y Estado cuando gobierna el peronismo.

Si mañana sacan la Asignación Universal por Hijo, por inconstitucional: Esta es nuestra reacción? Puede ser, pero la gente que la cobra va a salir a la calle.


Es obvio, la democratización de la Justicia conmueve a otros segmentos sociales. Observemos qué onda nosotros. Los tribunales pueden asumir tiempos vaticanos; los ministerios, pueden asumir tiempos tribunalicios (aunque es desaconsejable), pero la militancia no puede asumir los tiempos ministeriales, y mucho menos los tribunalicios, y está perdida si asume tiempos vaticanos.

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