martes, 1 de octubre de 2013

Grandes dilemas COLA DE LEÓN O CABEZA DE RATÓN

En el mundo del dasnevismo reconocen con desagrado que germinan dos nuevos encuadramientos en el Modelo: el maximismo en Trelew y el ricardismo en Puerto Madryn.

Metadasnevismo: Enamorados de sí mismos cada uno arma su kiosco.

Ambos brotes cada día menos subterráneos son producto de las responsabilidades de los dos intendentes y del segundo plano obligado del jefe de la agrupación en el último año y medio.

Esta situación objetiva permitió a Pérez Catán y a Ricardo Sastre desplegar sus propios banderines, formular sus reclamos, construir sus auto referencias y abandonar poco a poco la condición de “cola de león”, que los caracteriza.

Por supuesto que ninguno se anima a hablar de pos dasnevismo porque puede ser decapitado, pero algunos periodistas, de Diario de Madryn por ejemplo, informaron detalles de la interna del gabinete de Pérez Catán. En este contexto el secretario Gonzalo Carpintero es observado “de reojo” por algunos de sus pares porque éste identifica como única jefatura la de Mario Das Neves.

A su alrededor los caciques intermedios llevan agua para sus molinos personales, enumeran, ordenan a sus punteros y se acomodan las pilchas haciendo cálculos para ingresar en futuras listas de concejales, o de diputados los más audaces. Nada más practican clientelismo "para dasneves", pero sin exclusividad, y esperan que pase el 27 de octubre.

En el municipio, el fragor de la interna contra Fontana 50,  contra “los de Yauhar”, contra el kirchenersimo nacional que los detesta, y la interna de la interna de la agrupación no deja tiempo para identificar la realidad. 

Tal vez por esto último, avanza la crisis estructural de la ciudad (afectando al pueblo vecino), sin respuesta ninguna del Estado municipal, más que la queja, palabrerío, preocupación impostada y una serenidad casi indolente. A bordo de un municipio al garete, sin análisis ni planificación política y sin objetivos, el grupo tiene una fuerte identificación y la pretensión de mostrar a Máximo como un dirigente con luz propia. Interpretan que Das Neves ganó la primaria por el buen gobierno que hay en Trelew.

La campaña a pleno

                                                    "SI LA OTRA VEZ FUE EL GANSO..."
En Madryn el ricardismo se reveló por la capacidad de sobrevivir conflictos que mutan de gremiales a sociales, y problemas propios por el ahogo financiero que le impuso el gobierno provincial por seguir siendo dasnevista.

El transporte público, la UOCRA y más que nada los trabajadores de los gremios de la pesca, más los escándalos del narcotráfico, las textiles, los atrasos salariales, explotaron en la puerta del mellizo todas las mañanas.

El otro dato es el odio visceral y personal contra Carlos Eliceche, sentimiento que divide a Puerto Madryn por lo menos en dos bandas más una mayoría que mira desde afuera la disputa por la hegemonía de los negocios.

Sastre sobrevivió también porque nunca se escondió de ningún conflicto y es un mérito. Así su jefe Das Neves ganó la Primaria con comodidad, lo que brinda argumentos para imaginar el futuro con mayor autonomía, un modelo propio, sin patrones políticos ajenos a la ciudad.

Miradas celosas en el dasnevismo brindan diagnóstico: El ricardismo es un “subproducto cultural entre comillas, de la autovaloración excesiva de los madrynenses”; y que aflora producto de  adulaciones del rodeo, el “a vos nadie de afuera te puede venir a decir nada”  y otras reflexiones filosóficas que  convencen  al intendente de que tiene vuelo propio. Además, lo carcome una frase a medias "si la otra vez el candidato fue el Ganso...".

Das Neves, quizás, en algún momento de calma recordó la cita de Michael  Corleone, El Padrino, cuando aconsejaba: “Nunca subestimes la ambición de nadie”.

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