martes, 14 de enero de 2014

Negocios sucios del 90 MENEM, SPADONE Y MAESTRO SE TRAGARON "JORNADA"

Muy interesante la entrevista al periodista Daniel Feldman, de “Jornada” domingo 12 enero, quien después de muchos años hizo referencia al despojo que sufrió su familia, fundadora del diario que cumplió 60 años.
Feldman recordó el penoso tránsito de endeudamiento de la empresa y sintetizó con la frase: “Nos entregaron”.
Periodista Daniel Feldman. Nieto del fundador de "Jornada".

El fotógrafo de Jornada tuvo delicadeza ya que ni siquiera nombró a los empresarios y abogados locales que operaron en la entrega de la empresa, ni al gobernador, que era el menemista de la UCR Carlos Maestro.

                 CONCENTRACIÓN
En los 90 se produjo la transferencia de muchos diarios y canales de cable del interior del país a manos de pocos empresarios, constituyendo el actual mapa de medios que tan sabiamente nos mostrara Jorge Lanata en su faz preclarinera.

                    “CARLITOS” SPADONE
En ese contexto el empresario del espectáculo y de la noche porteña Carlos Spadone, asesor presidencial, amigo personal del ex presidente Carlos Menem, socio en la bodega de La Rioja, vendedor de leche contaminada, mutó en empresario periodístico.
Carlos Spadone, el Jefe. Gangeme le temía. 

 La más resonante de sus  compras fue “La Razón”, centenario medio vespertino, que Spadone luego vendió al “grupo Clarín”. Se recuerda que Magnetto regalaba los diarios a sus lectores para hundir a su competidor “Crónica”.

                   1000 PESOS POR MES
En ese marco llegó Spadone a Trelew, compró “Jornada” en una turbia operación aprovechando el ahogo financiero que sufría la empresa.

"Jornada"  pagaba normalmente los sueldos y aguinaldos. Los salarios no eran buenos, pero nunca 
inferiores a los que pagaba diario “El Chubut”.

La ventaja de trabajar en Jornada era el trato respetuoso de los Feldman con todos los trabajadores y la armonía laboral que se vivía en la redacción y en los talleres.

El gobierno de Maestro dejó hundir a la empresa de la familia Feldman para entregarla a manos de Carlos Spadone.

Recordó Daniel Feldman que Spadone se hizo cargo de la deuda de Jornada con el Banco pagando 1000 pesos por mes.
Don Ricardo

 La nueva patronal instaló a Ricardo Gangeme como director. Este último, pariente de Spadone, ex socio en negocios teatrales tenía una larga trayectoria como director de “Crónica”, radio Argentina y otros medios.

También portaba un enorme caudal de anécdotas del mundo de la noche; y de sus ex empleados que le recordaban prácticas mafiosas, como celebrar las reuniones con un revólver sobre el escritorio, o caminar “calzado” por la redacción.

Gangeme volcó la línea editorial del diario “Jornada” abandonando la sobriedad tradicional y el buen gusto para transformarlo en un medio sensacionalista, amarillo, que publicaba cuestiones de la vida íntima de las personas. Una cloaca.

             NEGOCIOS RAROS
En ese lapso Spadone armó negocios raros junto a Carlos Maestro y al empresario de Trelew Héctor Fernándes.

Lo más destacado fue la compra de seis barcos en Islandia para pesca artesanal. Costaron 250.000 dólares cada uno. La empresa de Spadone – Fernandes se llamaba “Patagonian Sea Food”.

 La millonaria inversión estuvo a cargo del Estado provincial, por supuesto, en el marco de una mecánica denominada Fondo Financiero Permanente, financiado con millones de pesos provenientes del pago de regalías mal liquidadas durante el gobierno de Atilio Viglione, 1983- 1987. Era la Revolución Productiva, pero provincial.

Para la botadura de las naves que se realizó en una patética ceremonia en el puerto de Rawson asistió el ex presidente Menem.

Al tiempo la empresa se frustró sin haber pescado nunca ni una merluza. Los barquitos flotaron un buen tiempo en el golfo San José y luego en tierra, oxidándose hasta hoy en un desarmadero ubicado en la ruta 7 frente a la pileta olímpica del Sindicato Empleados de Comercio.

Nadie devolvió nunca un peso, por supuesto.

                                   HUMILLACIONES
Mientras tanto en Jornada las cosas habían cambiado mucho, como señaló Daniel Feldman.

Lo más doloroso para la familia Feldman, ya en condición de empleados, fueron los malos tratos y las verdugueadas casi constantes que aplicaba Ricardo Gangeme, en complicidad con el subordinado jefe de redacción, que hoy habita el otro diario del pueblo.

La presión, los insultos, humillaciones y malos tratos de don Ricardo se transmitían a todos los empleados que temían la sola presencia del veterano periodista o las llamadas por el parlante a su oficina.

Héctor Fernandes, socio local de Spadone.

El administrador del diario era, Héctor Fernandes, “el del Corralón de la calle Pecoraro”, peso pesado en el Banco del Chubut, atributo que (por otra causa)*  lo iba a llevar a habitar la Alcaidía policial unos meses. El abogado de la empresa de Spadone era Luis López Salaberry.

Tal como relató Daniel, los Feldman, uno a uno se fueron del diario. Doloridos pero muy dignos.
Sin deudas de ningún tipo con nadie.
           
       FIN DE LA AVENTURA
Después de un período de ficticia expansión del diario la empresa se estancó, llovieron juicios penales, demandas laborales, atrasos en los pagos salariales.

 Gangeme fue despedido en malos términos por Spadone por  diferencias de plata.

El periodista puso en la calle “El Informador chubutense”.

Spadone vendió “Jornada” y se lanzó a celebrar negocios en China y otras latitudes.

Una madrugada, a los postres de un asado, Gangeme fue asesinado con un tiro en la sien, en la esquina de la plaza del pueblo, a 100 metros de la comisaría.

El crimen sigue impune.


* Gangeme prohibía con insultos el uso del paréntesis.

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