lunes, 25 de agosto de 2014

Das Neves y el diario VAN POR GLINSKI



40 sobre 50 minutos del noticiero de radio de diario “El  Chubut” fueron dedicados a la seguridad en Trelew. Así también las tapas del matutino y los agentes de prensa de las radios de FM contribuyen a la instalación del problema como la preocupación única de los vecinos.


El robo a las cajas de La Anónima, y el asalto a las oficinas del diario, alteraron aún más el ánimo de la empresa de noticias que promueve centralmente eyectar de la Secretaría de Seguridad a José Glinski, a quien responsabilizan de todo en una forzada simplificación de la realidad.


El empresario y ex concejal radical Miguel Ramos, dueño del hotel Libertador que sufrió un robo, el diputado ultradasnevista Jerónimo García, el gerente de Supermercados La Anónima, el intendente Pérez Catán, el concejal Sergio Espinosa, el sindicalista Hompanera, entre otros analistas, fueron entrevistados en seguidilla y sin pausa por la FM del diario. El gremialista, vigilante de la cárcel de menores, lamentó que "los delincuentes entran por una puerta y salen por la otra". Todos sin excepción en sintonía contra del gobierno, adjudicaron a Glinski las culpas por los hechos delictivos.


Y en el cierre de la semana, Pérez Catán exhibió otra vez su liviandad política agitando una encuesta que revelaría que la preocupación central de los vecinos de Trelew es la inseguridad. El jefe del gobierno de Trelew no brindó detalles del sondeo que parece elaborado alrededor de la secretaría privada.

 
A La Anónima no le robaron, devolvió.
Quizás la opinión más destacada, contradictoria con la línea del diario, fue escrita en la columna de hoy lunes. Allí el diario arrojó la certeza de que el robo a “La Anónima” fue perpetrado por ladrones formados en la Policía. Además el redactor adjudica los últimos hechos delictivos a que el poder político, Buzzi –Glinski, ha intervenido en la administración del presupuesto de la poli y en la organización del sistema seguridad cuadriculado, método que restringe los ingresos irregulares que antes llegaban a los bolsillos de los comisarios.


Digamos desde aquí que es acierto y obligación asumir desde el gobierno la administración del dinero de la fuerza y organizar la seguridad de acuerdo al criterio científico y político que considere conveniente. La seguridad es demasiado importante para que quede en manos de la Policía.  El poder político no debe abandonar ningún aspecto ni responsabilidad respecto de la seguridad de los ciudadanos.


La tarea que sigue sería capturar a los delincuentes y a los sectores policiales dedicados al choreo porque les tocaron la caja.


Por derecha, como es su tradición, el diario de la calle 9 de Julio culmina su opinión defenestrando a Glinski con el paupérrimo argumento de que conduce una agrupación política que nubla el horizonte electoral del dasnevismo en Trelew: Los Altares.

No hay comentarios:

Publicar un comentario