sábado, 27 de septiembre de 2014

Partido cruel PERDIÓ RICARDO SASTRE



Los diarios dan por cancelado el mandato de Ricardo Sastre como intendente de Puerto Madryn, producto del endeudamiento crónico de la comuna, que se tradujo en crisis política y desató un conflicto social que conmocionó la actividad económica y centralmente afectó con gravedad al comercio del pueblo y a la salud física y mental del mellizo.


La caída del intendente de Madryn también muestra los resultados de la política de confrontación permanente que despliega el diputado Mario Das Neves. La táctica de agresión verbal sistemática para sostener el proyecto personal del caudillo neoliberal, arrastró al municipio a la clausura de los ámbitos institucionales de negociación y a toda la comunidad a un callejón sin salida, con pérdidas materiales difíciles de estimar y enfrentamientos que están en carne viva.

Ahora, mientras los seguidores del mellizo se lamentan la pérdida del gobierno y la credibilidad de la gente, el diputado toma aparente distancia de las responsabilidades, tal como lo hizo con la crisis de Alpesca. Pero ofrece como santo remedio un secretario de Hacienda oriundo de Trelew, Daniel Enhes, más subordinado a Das Neves que a los vecinos de Madryn.

Claro está, también es parte fundamental de la fractura el infantilismo en el enfrentamiento personal, por sobre todas las cosas, entre Ricardo Sastre y Carlos Eliceche, el otro gran jefe del pueblo. El Ganso y Das Neves se sienten ganadores, cada uno por su lado, en este cruel “clásico del Golfo”.



Ya está en funciones de jefe del gobierno Alejandro Pagani, ex ministro de obras públicas en la era Mario Das Neves y hasta ayer viceintendente.

El Diario de Madryn, acudió al libro de los cristianos para comparar a Pagani con el traidor de Judas; cita a Das Neves como Poncio Pilatos, califica de fariseo al gobierno de Rawson pero exagera al extremo equiparando la sangre de los inocentes bíblicos, Abel y Zacarías, con el incompetente Ricardo Sastre.

Los otros medios tratan el tema sin adjudicarle la gravedad que contiene la crisis política; y minimizan u ocultan la responsabilidad política del comandante del método de acumulación de poder a partir de la crítica destructiva y el oposicionismo más exacerbado.
Los que perdieron, como siempre, fueron los empleados municipales y los comerciantes más débiles. El futuro es incierto. La crisis no se resuelve con el cambio de nombres.

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