martes, 16 de septiembre de 2014

SEROS Chubut "DANIEL PUGLIESI BOTÓN"



Trabajadores de SEROS, la obra social de los empleados del Estado, repudian silenciosamente por ahora, el accionar antisindical, intimidatorio y autoritario de Daniel Pugliesi, miembro del Directorio instalado por obra y gracia de su esposa, la presidenta del bloque de diputados del FPV Argentina Martínez.

Pugliesi, empleado de Legislatura, importado de Entre Ríos, subió al cargo como el fruto de una resistida rosca elaborada por la diputada Martínez y el Ejecutivo provincial. El paquete del acuerdo contenía también el acceso de la diputada al Directorio del Banco del Chubut, pero el pacto se cumplió a medias porque la legisladora se negaba a renunciar a la banca.

En SEROS, Pugliesi ocupa el tiempo en arrancar los carteles gremiales con reclamos salariales y laborales de los empleados de la obra social estatal. El  funcionario, un dandy en la administración pública, ejecuta su práctica antisindical despegando los carteles, presiona directamente o advierte con su mirada a los activistas que desafían el supuesto orden en la institución.


Los empleados trabajan en la organización de su propio sindicato y ya alcanzaron algunos beneficios como la recategorización de agentes congelados en su carrera administrativa desde hace más de una década.

El próximo objetivo de los trabajadores es la aprobación legislativa del Estatuto que regula las relaciones laborales, los salarios, el régimen de ingresos y la carrera administrativa.


                                               LA HIJA DE...
Respecto de los ingresos está en cuestionamiento la inclusión en la planta permanente con categoría de privilegio y sin concurso, de la hija del presidente, Carlos Mantegna, en las oficinas de la obra social en la ciudad de Buenos Aires.

Los directorios del Banco del Chubut y de SEROS son cargos con sueldos envidiables. En el caso de la casa de créditos superan los 100.000 pesos por mes, y en SEROS pagan largamente 40.000 mensuales. De allí la vocación del matrimonio Martínez Pugliesi. 
                                             
                                          MÁXIMO, EL PEOR

Más allá de las arbitrariedades del presente, en el ranking de la desaprobación, Mantegna no supera al ex presidente de Seros Máximo Pérez Catán, otro dandy, recordado malamente por los negocios con la Asociación Médica, por los acomodos y por la gigantesca deuda en que quedó sumergida la obra social y la caja de jubilaciones provincial.

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