domingo, 13 de marzo de 2016

MI BUENOS AIRES NEGRO

Mataron a Massar Ba, un defensor de los derechos de los senegaleses en nuestro país. Hubo una protesta contra los malos tratos de la Policía Metropolitana en un clima de resurgimiento de la violencia y el racismo.
Nota de "infosiberia.com".Por Javier Corcuera
@JavierCorcuera2
Marcharon 200 trabajadores senegaleses desde Congreso hasta la Legislatura, reclamando contra los abusos y malos tratos de la Policía Metropolitana.
La comunidad todavía está conmovida por el reciente asesinato de un defensor de los derechos senegaleses. En la madrugada del 8 de marzo, Massar Ba fue encontrado agonizando en la calle, con lesiones graves, y lo llevaron al hospital Ramos Mejía, donde falleció poco después.La Agrupación Afro Xango, con la que Massar Ba trabajaba por la inclusión de la comunidad senegalesa, la difusión de su cultura, la defensa de los derechos de los migrantes y la lucha contra la discriminación, en un comunicado exigió: “conocer las causas y motivos de su muerte” y reclamó “una profunda investigación que permita el castigo de tan terrible hecho”.
Los nazis no sólo resurgen en Europa o Mar del Plata: estamos en un clima de ataques racistas, nacidos por diferencias de piel o pensamiento. Es el caso del francotirador que, el sábado pasado, disparó contra un local del partido Nuevo Encuentro en Villa Crespo: dos mujeres fueron heridas de gravedad y hubo quien escribió que había fallado la puntería. Algo así como: “Viva el cáncer”.
El desprecio a los negros no es nuevo. Los porteños nos hemos ocupado, con bastante éxito, en blanquear la ciudad. Alguna vez nos dijeron: “Los esclavos estaban en el Caribe o en Brasil, donde hay plantaciones tropicales. Nosotros, en cambio, estamos en la ciudad más europea de América, un país blanco y culto”. En otras palabras: “No somos unos negros de mierda”.
Sarmiento, que era un gran escritor, lo describe con claridad: “Llego feliz a esta Cámara de Diputados donde no hay gauchos, ni negros, ni pobres. Somos la gente decente, es decir, patriotas”. Otro patriota, Carlos Saúl I, decía: “En Argentina no hay discriminación, porque no hay negros. Ese ´problema´, sí lo tiene Brasil”.
Los datos históricos afirman otra cosa. Según el censo de 1778, en esta ciudad había 24.363 habitantes, de los cuales 7256 eran negros. Cien años después, la crueldad se encargó de reducir esta población a sólo el 2 por ciento, pero sigue existiendo un Buenos Aires negro.                  Hoy la comunidad senagalesa es la mayor de América Latina. La mayoría llegó escapando de la violencia y la pobreza de su país. Acá son hostigados por la Policía Metropolitana y mal vistos por laburar como vendedores en la calle. Por eso marcharon hasta la Legislatura, donde fueron recibidos por los diputados Gabriela Alegre (FPV) y Alejandro Bodart (MST). El próximo jueves volverán a juntarse con estos legisladores y organismos de derechos humanos, como Amnistía Internacional.

1 comentario:

  1. En el comentario subyace un error de concepto.
    En Argentonga no hay discriminación (por lo menos no masiva) a negros afros, bolivianos, paraguayos, etc etc etc. Lo que sí existe en forma generalizada es el rechazo a la liberación de puestos de trabajo para que sean ocupados por extranjeros.
    Si se toman el trabajo de indagar la mayor parte de las agresiones a gente extranjera es por las "paradas" laborales y por ajuste de cuentas entre ellos mismos por asuntos sucios.

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