martes, 7 de marzo de 2017


La multitudinaria concentración de trabajadores, la más importante desde que gobierna Macri, hizo correr al trío galleta que conduce la CGT nacional que rodeados de sus culatas huyeron del acto al que habían convocado.
El dato central fue la movilización de cientos de miles de trabajadores organizados y trabajadores sin encuadramiento sindical que quieren luchar de verdad contra el gobierno. Pero el desenlace del acto con los miles pidiendo huelga general, el estruendoso “poné la fecha la puta que te parió”, y los gordos millonarios corriendo a refugiarse en sus coches importados, fueron lo inédito; la resistencia a la sistemática mentira de los medios dominantes y al cinismo del gobierno de oligarcas y ladrones que gobierna con tanta crueldad.
Digamos también que no pasó nada grave. No hubo heridos, no hubo armas de fuego. Nada más que el grotesco de los tipos, tan pesados, huyendo de la bronca de trabajadores de verdad, mientras de fondo sonaba la marcha peronista. Años atrás la guerrilla se 'cargaba' a los traidores'. Lejos de tanta violencia, hoy los muchachos corren a los vendidos por la calle tratando de darles una patadas en el culo.
Seguro que en estas horas, algunos dirigentes pedirán la cabeza del patético trío Daher, Acuña, Schmid; que unos cuantos gremios abandonarán la central y que la CTA de Yaski más otros sindicalistas coherentes como los de la Asociación Bancaria, los docentes y otros, asumirán la responsabilidad histórica de pelear contra Macri y los vendepatria.

No hay comentarios:

Publicar un comentario